Me llamo Tomás. Fui alcalde pedáneo en la comarca zamorana de Sanabria. Soy detenido tras el golpe de Estado fascista, y recluido en el castillo de Puebla de Sanabria, donde el hambre y el frío me van quitando la vida. Agonizando por inanición, soy desahuciado y muero. Con la dictadura fascista mi memoria queda en el silencio o en el susurro. Ya han muerto mis hijos, y van muriendo mis nietos. A mi bisnieto José-Luis le gustaría saber más de mí, pero la Historia la escriben los vencedores de las guerras.